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Mostrando entradas de febrero, 2026

Lana y Manuel: la habitación de Lana

[Viene de Lana, Manuel, Anabella y Javier: el apartamento de Lana ] LANA Y MANUEL CALI, 2004 LA HABITACIÓN DE LANA Lana les ofreció a Anabella y a Javier quedarse en su apartamento esa noche, pues era la semana que Manuel pasaba con ella. Desde que no trabajaban en el mismo colegio, alternaban residencias para pasar las noches juntos, una semana Lana se quedaba en el apartaestudio de Manuel, otra semana él se quedaba en el apartamento de ella. Anabella y Javier, desde el día siguiente, se quedarían donde Manuel. Cuando los anfitriones se retiraron a dormir, los huéspedes se quedaron en la sala hojeando la biblioteca de Lana. No había más opción, Lana no tenía un televisor en su apartamento. En su habitación, Lana empezó a darle un masaje quiropráctico en la espalda a Manuel. Con los pulgares oleosos, iba recorriendo las vértebras dorsales y descubriendo que había estrés en ese cuerpo. —¿Por qué te presentaste como Patética? —preguntó Manuel. Lana se quedó en silencio mientras trataba l...

Lana, Manuel, Anabella y Javier: el apartamento de Lana

[Viene de  Lana, Manuel, Anabella y Javier: el apartaestudio de Manuel ] LANA, MANUEL, ANABELLA Y JAVIER CALI, 2004 EL APARTAMENTO DE LANA Lana estaba preparando hojaldras, como Manuel le había enseñado, según la receta de su abuela Leticia, cuando Theresa llamó. —¿Estás con Manuel? —No, pero él no demora. Fue a recoger a unos amigos. Vamos a desayunar aquí. —Ah, ¿entonces son cuatro bocas que alimentar? —Sí, ¿por qué preguntas? ¿Te vas a invitar a comer? —Más bien yo los voy a alimentar, mamita. Mi mamá hizo lechona para vender, pero sale más rápido de eso si yo les reparto a mis amigos. Para no ponerme a dar vueltas, yo le compro las porciones. ¿Cuatro para ti? —Bueno, entonces, el próximo domingo invito yo. ¿Vendrías acompañada, no? —Eso no se sabe todavía. Si se le ocurre llamarme, a lo mejor sabremos.  —¿Te ofendiste por lo que dijo Manuel? —Pendeja. Qué me va a ofender ese man. Si te hace feliz, le perdono todo. Si te hace llorar, lo haré llorar lágrimas de sangre. —¿Te ...

Lana, Manuel, Anabella y Javier: el apartaestudio de Manuel

[Viene de Lana y Manuel: El Corral ] LANA, MANUEL, ANABELLA Y JAVIER
 CALI, 2004 EL APARTAESTUDIO DE MANUEL En la cama de Manuel, Anabella y Javier dormían abrazados sobre el edredón. El frío del otoño vancouverita los había hecho inmunes al de la lluviosa noche caleña. Manuel les hizo cosquillas en los pies para despertarlos. —Las papitas frías es lo más asqueroso que hay. Levántense, piernipelados —llamó Manuel. —Les…chas gravy caliente y cheese … Mmm, mmm —musitó Anabella. —Annie, vida mía. Vamos a comer —le susurró Javier al oído, peinando su cabello mojado con los dedos. —Yo quiero tamales… mmm abuela… —No hay tamales, sólo hamburguesas. — The usual suspects… Vera’s Burger Sh …. Mmm, Mmm. —Párate, vida mía. Manuel está aquí. Lana nos espera a la mesa. —Pareces borracha —dijo Manuel y le hizo más cosquillas.  —¡Dejá tu joda, idiota! —gritó Anabella, levantándose de la cama. —Boquisucita, no. ¿Qué crees que te diría tía Alicia si te escuchara? Alex estaría orgulloso. —¡Ay, ya! ...

Lana y Manuel: El Corral

[Viene de Lana, Manuel, Anabella y Javier: Renault Twingo ] LANA Y MANUEL CALI, 2004 EL CORRAL Lana y Manuel estaban esperando la orden de combos de hamburguesas de El Corral con porciones adicionales de anillos de cebolla cuando Theresa llamó. —A qué no sabes a quién me hinqué en el molar. —¿Hincar a alguien en el molar? —trató de entender Lana.  —A tu amigo William, me lo eché a la muela. —¿Te echaste a William a la muela? ¿Eso qué significa? —Significa que se lo comió —dijo Manuel cerca del celular.  —Buena esa, Theresa. Dile a Willy-ly que ya era hora. —Si estás con Manuel para qué contestas el teléfono, pendeja —dijo Theresa y colgó. Lana se quedó con el celular en la mano como ofreciéndoselo a Manuel. —¿Esos dos no eran amigos tuyos desde la universidad? —No. Theresa y yo nos graduamos del bachillerato juntas, pero ella primero estudió Química por dos años y luego se pasó a Literatura. William y yo sí nos conocimos en Idiomas, pero ellos no se conocían desde la univ...

Lana: Jazz Bar

[Viene de Fragmentos de diarios de Lana 1993-2001 ] LANA CALI, 2001 JAZZ BAR Lana acababa de bajarse del carro en el parqueadero cuando Heidy la llamó para saber si estaba cerca. —Hay un tipo que preguntó por ti como Lana Walker-Castillo. Y le dije que no sabía si ibas a venir, pero que te podía llamar para confirmar. Dice que se llama William Arboleda. Si no lo quieres ver, yo me encargo de todo esta noche. ¿Okay? —No te preocupes, Heidy, yo entro. Yo voy. —Bueno, pero si necesitas algo. Me avisas.  Antes de entrar, Lana se agitó el cabello, hizo círculos con los hombros para ver cómo calzaba el brasier y respiró hondo. Ya en el bar, escuchó “ Your Love is King ” de Sade y consideró la canción incongruente con el momento, pero relajante.  William estaba tomando una limonada cuando la vio y se paró para llamar su atención. Dio unos pasos hacia ella sin saber qué hacer con las manos. Lana sonrió, dijo “Hola” y cruzó los brazos. William hizo exactamente lo mismo. —¿Vamos a jugar...

Anabella y Javier: la sala de televisión

[Viene de Anabella y Javier: el jardín bajo el manzano ] ANABELLA Y JAVIER CALGARY, AB, 1998 LA SALA DE TELEVISIÓN Después del almuerzo, Javier pone los platos y cubiertos en la máquina lavavajillas y Anabella limpia la mesa. Manuel se prepara para ir a la universidad solo. Se despide de ellos con un beso y un abrazo para cada uno, un saludo que se repetirá cuando lo lleven al aeropuerto para su regreso a Colombia. —Entonces, ahora sí te escucho. ¿Cuál es la historia del niño Felipe? —exige Anabella sentada en posición de loto, esta vez en la sala, como diciendo “tengo toda la paciencia para escuchar sin afán y sin que me importe si el mundo se acaba”. Javier también se sienta sobre la alfombra, pero se recuesta contra un sofá.  —No sé si te acuerdas de nuestros amigos, Carlos, César y Mauricio —empieza Javier. —La idea fue de César. Es cierto que invitábamos a Felipe a jugar. César fue el que lo trajo. Eran primos en segundo grado, creo. Eso ganó la confianza de la mamá para dejar...

INSOMNES: La cama de Lana y Manuel

LANA Y MANUEL CALI, 2006 LA CAMA DE LANA Y MANUEL Lana siente el brazo de Manuel moverse bajo su cara para convertirse en su almohada. Aun con los ojos cerrados ve cosas: recuerdos que la avergüenzan, pensamientos, sensaciones, sentimientos a los que teme. Una ringlera de imágenes le impide disolverse en el sueño. Todas esas imágenes juntas, sin filtro ni clasificación, la mantienen en vela. Lentamente se llena de aire para simular que duerme, hasta que la mano de Manuel sobre sus costillas la previene. “¿A quién quieres engañar?” Esa mano estable que no busca sus senos para anunciar que seguirá despertando placer en su cuerpo, esa mano quieta, firme, le revela que Manuel tampoco puede dormir. Entonces, sus dedos acarician el brazo-almohada en una línea casi recta y llegan hasta la mano de Manuel, vacía, abierta, no sólo desocupada sino alerta, expectante, ansiosa por conocer la decisión de Lana. ¿Hará círculos sobre su eminencia tenar? ¿Intentará esa pequeña caricia con la que le pide...