Tiamat
EL DRAGÓN SE DESPIERTA,
UNA CABEZA A LA VEZ, EN LA CIMA DE NIEVE
El dragón se despierta, una cabeza a la vez, en la cima de nieve,
Bajo el número cinco en nomenclatura romana que forman los grifos en bandada,
Cada una de sus cinco cabezas recorre los puntos cardinales y el zenit,
Las alas negadas al abrazo.
Desde ellas, solo, destila ambición por lo inerte.
Una sombra que busca brillos fríos y solitarios. Imposible juntarlos, mezclarlos.
Una vez que los cerca, nadie los codicia más, para nadie más brillan.
Metales nobles y piedras hermosas, muertos sin haber vivido, sin valor.
Ninguna mano humana debe
devolverles el calor.
(Ejercicio de imitación, partiendo de LA VACA SE ACUESTA SOLA EN MEDIO DE LA PAMPA de Roberta Iannamico.)
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