Un hilo narrativo de la diversidad
Uno de mis estudiantes ha tenido tropiezos creando una tesis que defender en su trabajo final de COE II. Su idea es, en mis palabras (él aún no ha podido articular esto en las suyas), que la diversidad debe hacer parte orgánica de las historias mainstream y no un simple decorado. Él afirma que en muchas historias, películas y series que consumen los jóvenes como él se siente que hay personajes diversos solo por cumplir con una cuota de inclusión, no como parte de una intención narrativa. A lo que se refiere es a que la historia funciona si los personajes son otros, pero en una narrativa donde la inclusión es orgánica, la historia sólo funciona porque tiene a estos personajes diversos. Mi estudiante citó a Heaven Official's Blessing como un ejemplo de serie animada donde la inclusión no es forzada. Y yo con eso tuve para entusiasmarme y empezar a analizar el hilo narrativo que une a personajes tan diversos en la primera temporada de la serie y el primer arco de la novela. Creo que él se refería a que la homosexualidad de los personajes no es escandalosa, sino natural, que se descubre poco a poco y no se impone. Para cuando uno se da cuenta de qué va la cosa ya ha disfrutado la historia sin percatarse de que está viendo un romance entre dos hombres. La verdad, esa es la parte de inclusión que menos me interesa, porque la novela tiene mucho que aportar y poco de su aporte está relacionado con la orientación sexual de los protagonistas. A mí lo que me gusta del arco de Banyue es que uno puede caracterizar a todos los personajes a partir de la pregunta ¿Quién es quién ante el bullying?
El espectro es enorme. Hay personajes que son víctimas de matoneo (Xie Lian, Banyue), hay quienes son prepetradores (Qi Rong, la calamidad, y Jun Wu, el emperador del cielo), pero alrededor de ellos, los hay sobrevientes con dignidad (Ling Wen) y los hay vengadores (Hua Cheng), y por supuesto no pueden faltar quienes se sienten víctimas sin serlo (Mu Qing), quienes resisten el matoneo exitosamente (Feng Xin), quienes son inmunes al bullying (The Wind Master Shi Qingxuan), quienes pasan de víctimas a victimarios (los generales Kemo y Pei Xiu) y los que se amangualan para matonear sin un porqué (los 32 dioses). Así, la pregunta por quién es quién ante el bullying es muy productiva, porque abre caminos narrativos.
Por ejemplo, A Xie Lian los dioses le hacen bullying (se burlan de él de frente y a sus espaldas, no contestan cuando habla, lo dejan solo y hasta buscan maneras ingeniosas de insultarlo) y no por esto rompe su compás moral. Está tentado, pero vence la tentación, porque aunque el mundo entero esté en su contra, si hay un solo ser humano que valga la pena salvar, eso justifica que no se vengue de los demás y que jornada tras jornada esté defendiendo a quien lo necesita sin importar su condición: mortal, divinidad o fantasma. Siempre está listo a sacrificarse por los demás, lo cual lo lleva a un sinnúmero de aventuras. Hua Cheng se defendería si fuera necesario, pero nadie se arriesga a retarlo porque saben muy bien de lo que es capaz. Además, su impulso es proteger a Xie Lian, no perdona que se metan con él. Ese es su punto de ebullición. A quien molestara o incomodara a Xie Lian no le alcanzaría la vida para arrepentirse, gracias a la venganza de Hua Cheng. Lo saben muy bien las 32 divinidades que se confabularon para sacar a Xie Lian del terreno para la cultivación que él había descubierto primero. Paulatinamente, todo el mundo reconoce el modus operandi de Hua Cheng, menos Xie Lian que es efectivo en sus tareas porque cuenta con el amparo y compañía incondicional de su San Lang, lo que hace sus aventuras, una tras otra, más complicadas.
La diversidad aparece con los demás personajes. A Ling Wen constantemente le restriegan en la cara el ser una mujer intelectual e insinúan que es incompetente, cuando en realidad es indispensable. La paranoia de Mu Qing lo lleva a pensar que todo el mundo lo juzga por su origen humilde. Él se ensaña contra Feng Xin, pero aparte de irritarse un poco con su reiterado sarcasmo, Mu Qing no le mueve el piso. Shi Qingxuan no se deja amedrentar de nadie por su opción de género fluido y se enorgullece de transformarse en mujer cuando necesita ser más poderoso. Kemo fue un niño débil, fácil de atropellar, que se cultivó físicamente para ser fuerte y terminó convirtiéndose en un general que abusa de los débiles. Y el personaje más complejo en este conjunto es Pei Xiu. De niño rescata a Banyue del maltrato que recibe por ser mestiza, pero luego la usa para vengarse de los que oprimen a su pueblo, es el líder de una masacre con la que gana el prestigio militar que le habían negado en virtud de su origen. Eventualmente, Pei Xiu vuelve a rescatar a Banyue, hecha fantasma, del rito al que la someten los militares del reino de Banyue que pierden ante su ataque.
En otros arcos de la novela se muestran más situaciones que tienen que ver con cómo responden personajes ante el matoneo. La historia de He Xuan, que de víctima se convierte en un vengador que juega en dos bandos, como deidad y como calamidad. La de Quan Yizhen, claramente un chico autista, matoneado por todos menos por Yin Yu, siempre inconsciente, no se da cuenta cómo su condición de asocial afecta a su defensor y no tiene cómo responder ante las consecuencias que su actitud le generan a su protector. La de Rain Master Yushi Huang, una mujer noble subvalorada por los demás, que salva a sus matoneadores, sin resentimiento alguno. También la novela muestra cómo operan los victimarios y nos lleva a lugares inesperados de la redención al mostrar los motivos que los dominan. A Qi Rong ¿se le puede excusar por estar loco? A Shi Wudu, ¿por obrar por amor a su hermano Shi Qingxuan? A Jun Wu, ¿por su sobredosis de paternal tough love por Xie Lian?
En conclusión, es posible ver que es la relación con el bullying, con el constante ataque hacia los personajes en función de su condición de física, mental, de género, étnica, social, económica y política, un terreno bastante productivo para la narración, porque permite de manera orgánica incluir a personajes diversos sin que su aparición se vea forzada, antes se muestra como el necesario intento por abordar las múltiples dimensiones de un problema.
Comentarios
Publicar un comentario