El dios marcial y el rey fantasma: amor que enamora

Hay personas cuyo talento y virtudes, conjugados con juventud y belleza, los convierten en estrellas de sistemas de personalidades típicas que orbitan a su alrededor. Unas cercanas, otras lejanas, pero presentes y dependientes de su luz. La analogía de un sistema solar no es perfecta pero nos sirve para empezar. 

En Heaven Official's Blessing esa estrella es Xie Lian, el príncipe heredero del reino de Xianle. Con solo 17 años es un artista marcial que despierta la admiración y el respeto de la familia real y su corte, su escuela de artes marciales y formación espiritual, del mismo pueblo de Xianle, e incluso el de la corte celestial, desde donde el emperador del cielo lo ve como el siguiente dios marcial y su posible sucesor. 

Criado en la abundancia de bienes y belleza, es el adolescente que ha sido formado por artistas, calígrafos y maestros marciales y espirituales. Xie Lian sigue un camino de cultivo espiritual que le impone abstinencia de licor, de sexo y de odio. Estas restricciones no le cuestan, porque lo obsesiona su arte, la espada, y disfruta de ser el mejor guerrero y el más admirado de su templo y del reino mortal.

Xie Lian es apuesto, ágil, fuerte, y muy inteligente. Le gusta vestirse de blanco, su vestuario y accesorios son innumerables y exclusivos, y tiene un paje que se encarga de vestirlo, cuidar de su indumentaria y limpiar su habitación: Mu Qin. También tiene un guardaespaldas, que, por estar con él desde que ambos tenían catorce años, es su amigo más cercano: Feng Xin. En el palacio también vive su primo huérfano, Qi Rong, para quien Xie Lian es literalmente el sol. Pero es que también lo es para sus padres, sus maestros, sus compañeros del templo. Nadie le encuentra defectos porque es excelente en lo que hace y, aunque sea el príncipe heredero, es buena persona. Su ideal es convertirse en un dios marcial para salvar a la gente común, y en el contexto de la guerra, a los civiles.

Sobre Xie Lian recae la expectativa de ser excelente y poderoso. Y él mismo se lo cree. Pero, ¿qué pasa cuando aparecen situaciones que lo ponen a elegir y aunque él crea seguir lo correcto, hay quienes desaprueban sus acciones?

En el festival de ofrenda a los dioses marciales, Xie Lian representa al emperador del cielo en una lucha a muerte contra el mal. La obra es un desfile que recorre en círculos la principal calle de la ciudad. Y se espera que se recorra muchas veces, pues cada vuelta significa un año de prosperidad para el reino. Pero en la tercera ronda, a punto de ejecutar al demonio, Xie Lian ve a un niño caer a una muerte segura desde un alto muro de la ciudad y decide que puede interrumpir la actuación para atrapar al chico y continuar con la obra. ¡Y lo logra! Sin soltar su espada, vuela hasta el niño, lo atrapa, y salta de nuevo al pie de su tarima para continuar la lucha contra el demonio con el chico acunado en un brazo. Desde su punto de vista, lo único malo que pasó en la representación es que al rescatar al niño, perdió la máscara y toda la ciudad pudo reconocer el rostro del príncipe. 

A parte del pueblo, que celebra que su príncipe sea tan hermoso, tan veloz, tan ágil y poderoso, del palacio para adentro y hasta el cielo, todos le muestran lo mal que estuvo salirse de su papel y arruinar la buena fortuna del reino por un chico que a todas vistas es un niño de la calle, cuya vida no valía nada. Pero es que Xie Lian ve lo bueno en todas las personas, o parte del principio de que todo el mundo tiene algo bueno y eso le basta para sacrificarse por los demás. Sin embargo, es esa bondad, o pureza de corazón lo que desata que Xie Lian sea puesto a innumerables pruebas.

Poco después del incidente del festival de los dioses, Xie Lian enfrenta a un demonio poderoso y lo vence con su destreza marcial y su ingenio. Este triunfo causa su primera ascensión al cielo como el dios marcial representado con una espada y una flor. 

Tres años más tarde el reino de Xianle colapsa, a pesar de que Xie Lian, desobedeciendo órdenes del emperador, ha bajado al reino mortal para defender a la población civil. La imposibilidad de salvar al pueblo hace que todo el mundo se vuelva contra él. La sequía, la hambruna, las luchas con inmigrantes y los problemas sociales del reino eran mucho más de lo que Xie Lian podía resolver con el poder de su espada y su buen corazón.

Y aquí se desvanece el sistema solar. 

Los padres de Xie Lian, están con él en las malas, siempre esperando que él recobre su posición como dios marcial en la corte del cielo. Nunca pierden la esperanza de que lo logre y cuando se ven a sí mismos como un impedimento para que esto ocurra, se suicidan. 

Su primo Qi Rong, quien nunca tuvo iniciativa de hacer nada por sí mismo, porque su vida era celebrar a su primo el príncipe heredero, finalmente decide hacer algo y es crear estatuas de Xie Lian postrado para que la gente lo pisotee como el dios de las desgracias. 

Mu Qin y Feng Xin lo acompañan por un tiempo, pero la vida de pobreza y dificultades hace que su respeto por Xie Lian se desvanezca. Mu Qin, a quien siempre le ha ofendido el talento y buena fortuna de Xie Lian, lo abandona cuando se da cuenta de que ya no puede obtener nada de él, ni la subsistencia del diario vivir ni protección, y decide buscar el ascenso en el cielo y juntarse con aquellos que se burlan de Xie Lian. 

Feng Xin, que es la imagen del cumplimiento del deber y de la lealtad absoluta, solo se aleja cuando Xie Lian le pide que se vaya, pero para entonces, su respeto por Xie Lian ya estaba reducido a buenos recuerdos juntos y esperanza en un futuro mejor, pues le costaba aceptar algunas torpezas del príncipe.

El maestro espiritual de Xie Lian desaparece sin dejar rastro ni explicación.

De la corte del cielo el joven dios marcial recibe indiferencia cuando no franca burla. Ante su desobediencia y fracaso, no encuentran nada que admirar en él.

El pueblo de Xianle lamenta su existencia y pisotea y escupe las estatuas de Xie Lian doblegado, con la esperanza de que este abuso les traiga buena fortuna.

¿Qué pasa con la confianza en sí mismo de Xie Lian cuando todo el mundo lo abandona? 

Ante un segundo ascenso al cielo por un acto que ni el mismo Xie Lian reconoce: neutralizar la epidemia de Human Face Desease, él voluntariamente renuncia a su posición en el cielo, su poder espiritual y su buena fortuna. Mejor dicho, toma el camino difícil, el que nadie tomaría, y por eso se convierte en el hazmerreír de los tres reinos: el reino del cielo, el reino mortal y el de los fantasmas. 

Xie Lian deambula por el mundo mortal solo, sin amigos. Es un sacerdote taoísta itinerante que va de pueblo en pueblo predicando algunas enseñanzas espirituales y vive de reciclar y revender objetos viejos. Por momentos vive a la intemperie y puede pasar mucho tiempo sin comer y no importa los peligros a los que se enfrente, sobrevive porque en su primera ascensión al cielo se le concedió no solo inmoralidad, sino juventud eterna. 

Por eso, ochocientos años después, cuando la novela comienza con el tercer ascenso de Xie Lian al cielo, esta vez como dios reciclador, él tiene aún el semblante de un chico de diecisiete. Y tras ocho siglos de soledad, no es difícil entender que quiera ser amigo de la única persona que en su vida de dios caído le habla y lo trata sin tener expectativas acerca de quién es él. 

El día del festival de fantasmas conoce a un joven que dice haberse ido de casa tras una pelea familiar. Enfrentan la primera de muchas situaciones difíciles en las que la amistad se convierte en amor. Y es un amor que enamora. Enamora de los personajes y enamora del amor.

El joven que se presenta como San Lang con la apariencia de 15 o 16 años, resulta ser Crimson Rain Sought Flower (Lluvia carmesí que busca una flor), un rey fantasma con una fama aterradora, temido en el reino del cielo y celebrado en el mundo mortal y el mundo fantasma. Puede adoptar cualquier forma, pero su apariencia real es la del hombre alto y esbelto de 18 años que tenía al morir como soldado de Xianle.

Las historias sobre Crimson Rain Sought Flower cautivaban la admiración de Xie Lian antes de conocerlo y el trato con él le hace entender que, como ha pasado consigo mismo, el rey fantasma es una personalidad que a los demás oficiales les cuesta entender y les ha resultado más cómodo ignorar, despreciar o denigrar.

Se hacen amigos porque pueden tener conversaciones en las que uno muestra su desprecio por el reino del cielo y el otro no evita exponer sus temores y flaquezas. No siempre sus puntos de vista coinciden. Xie Lian es un pacifista, el diálogo es la primera línea de acción para él. Hua Cheng (San Lang o Crimson Rain Sought Flower) es una calamidad, un fantasma de devastación, pelear lo ha hecho quien es y es su primer impulso. En las misiones de Xie Lian como investigador del reino del cielo, se ayudan y se protegen mutuamente, entonces la suya es una relación que crece en el agradecimiento por la compañía y el apoyo y en la admiración por la valentía y la inteligencia que cada uno muestra en los momentos de riesgo. Y, por supuesto, por sus habilidades marciales.

Es una relación en un sentido asimétrica, porque Xie Lian no conoce los antecedentes de Hua Cheng, y por eso sus sentimientos se desarrollan orgánicamente a medida que lo conoce. En cambio, el rey fantasma lo sabe todo acerca de Xie Lian. Propicia los encuentros en los que se funda su relación actual porque lo conoce y ha estado cerca de él en los momentos más determinantes de la vida de Xie Lian, especialmente los más dolorosos. Hua Cheng es la única persona para quien Xie Lian nunca dejó de ser el sol.

Desde el día en que Xie Lian lo salvó al atraparlo en la caída durante el desfile de los dioses, empezó a admirarlo y a desear ganarse también su admiración y respeto. Por eso durante la guerra entre Xianle y Yong'an se hizo soldado con la intención de luchar junto al príncipe, y al morir, se quedó en el mundo mortal como un fantasma que lo acompaña y lo protege en los momentos críticos de su vida. 

A Xie Lian le pasan cosas que nadie podría soportar. Y el fantasma que silenciosamente lo acompaña es testigo de sus desgracias, y al vengarse de los victimarios va ganando status en el reino fantasma hasta convertirse en rey. 

Su amistad se consolida cuando sus papeles iniciales están invertidos, Hua Cheng es un rey, es rico y poderoso, es el regente de Ghost City, un territorio de juegos de azar, excesos y perdición. Xie Lian, privado de sus poderes espirituales y su buena fortuna, es un hombre pobre, cuyo único prospecto es ser reciclador itinerante. Pero su amistad está llena de respeto, porque cada uno ve al otro por lo que es, no por lo que tiene o no tiene. Si no los separa su condición social en el mundo mortal, tampoco su condición espiritual. Hua Cheng es un fantasma y Xie Lian, un oficial del cielo. Pero para Xie Lian, su amistad no pasa por esas dicotomías.

En el Hoyo de los pecadores, cuando Xie Lian confirma que San Lang es Crimson Rain Sought Flower, le dice:

Forming a friendship should depend on how two people hit it off and how well their personalities match, not their identities. If I like you, you could be a beggar and I'd still like you. If I dislike you, you could be the emperor and I'd still dislike you. Shouldn't it be like that? It's simple logic, so whether you are human or not is irrelevant. (HOB 1, 300)

Con estas palabras le dice a Hua Cheng que no importa que no sea el jovencito cínico, sino la poderosa calamidad que acaba de masacrar a un centenar de soldados asesinos, ya son amigos, sin importar qué. No se molesta, porque esa aniquilación era necesaria. Detrás del comentario no solo está la reafirmación de la amistad, sino también la admiración por un hombre de acción poderoso, decidido y eficiente, y por un hecho del cual Xie Lian no sería capaz. Ese es el ser que lo impresiona, parecido a sí mismo en su juventud, y diferente a su yo actual.

En la Isla Black Water, tras confesar que en algún momento de su pasado consideraba que sería maravilloso encontrar a alguien que lo amara sin importar su condición, Xie Lian reafirma su filosofía:

"To me, the one basking in infinite glory is you; the one fallen from grace is also you. What matters is you, not the state of you" (HOB 4, 182). Este discurso sale de los celos que siente al creer que Hua Cheng sufre por un amor no correspondido de alguien que no lo sabe valorar, e insiste en blandir una idea de la cual Hua Cheng ha dado mejor prueba que nadie.  Xie Lian ignora que es él a quien Hua Cheng ama, a causa de haberlo visto en momentos que muestran su justicia y su valor, como al salvarlo de los abusos de Qi Rong, al hablarle en su templo y agradecerle por la flor, rompiendo el protocolo celestial de no hablar con los creyentes, o al liberarlo de un monje inescrupuloso que había atrapado su espíritu en un farol. Lo ama también por haberlo visto en los eventos que destrozaron la autoestima de Xie Lian: caer en la trampa de las flores Yao, ser apuñalado más de cien veces con su propia espada, o ser humillado por más de treinta oficiales del cielo. En cada uno de esos episodios, su búsqueda de justicia y corrección se volvieron contra Xie Lian, pero ninguna de estas afrentas lo llevaron a convertirse en una calamidad. Casi, pero no. Su esencia se mantuvo y es eso lo que Hua Cheng quiere proteger a cualquier costo: la integridad y el corazón de un hombre honesto.

Esta lógica compartida del admirar la esencia del otro, no su condición se despliega en un sinnúmero de gestos de cuidado y de protección mutua que hacen a los personajes admirables. Una idea muy apropiada para la audiencia sugerida. La novela se recomienda para jóvenes adultos,  de17 años en adelante.

Atrapados en cuerpos adolescentes, su apariencias y sus gestos son icónicos y simbólicos en la medida en que representan un pasado, épico y trágico de lado y lado.

A Xie Lian lo caracteriza su túnica blanca de sacerdote taoísta, la venda que cubre su cuello ocultando el grillete que bloquea sus poderes espirituales, y el sombrero de bambú que es sacramento de su fe en la humanidad. Sus armas son Rouye, la venda de seda animada que lo protege y asiste según sus órdenes, y Fanxing, su espada. Xie Lian sonríe mucho, suda mucho, es pudoroso y se avergüenza de las respuestas de su cuerpo ante la cercanía de Hua Cheng. Su reacción habitual es no saber si reír o llorar (muy simbólica esta expresión, pues imita el rostro de su némesis). Su disposición general es a ayudar a quien lo necesita, especialmente si son menores y gente común y corriente. Tiende a sentirse culpable con facilidad y a disculparse innecesariamente. Su suerte es abominable y sus habilidades culinarias son infernales: quien consume lo que prepara está expuesto a llorar incontrolablemente, perder la capacidad de hablar con fluidez, perder el dominio del cuerpo, o la conciencia. Los demás oficiales del cielo lo ignoran, lo esquivan o le hablan con tono condescendiente, se burlan de él a sus espaldas y a veces de frente. No se deja amedrentar por esto y no duda en defender a Hua Cheng, a quien llama íntimamente San Lang, cada vez que tiene la oportunidad. Contradiciendo la opinión general sobre Crimson Rain Sought Flower, afirma que sus mariposas son hermosas, su caligrafía "tiene estilo", y que no se le puede culpar de todas las calamidades solo porque podría llevarlas a cabo, pues sabe que no es un fantasma mal intencionado.

A Hua Cheng lo caracteriza su túnica roja y un montón de joyería de plata. Los aretes, la perla roja que decora una trenza que cae a un lado de su melena, las pulseras y las lajitas de plata que cuelgan de sus botas negras y tintinean al caminar. Más icónicos aún son el parche que oculta su ojo derecho y el hilo rojo en el dedo medio de su diestra. Sus armas son el sable Eming, las mariposas de plata y hechizos como transformación, teletransportación y aniquilación. Su escudo es una sombrilla roja. Sus gestos característicos son la sonrisa falsa y la ceja arqueada. Su disposición general es a la picardía. Es trevieso, juguetón, por ejemplo, convierte a las personas molestas en muñecos budaoweng. Es cínico, irónico, truculento y hace cualquier cosa por Xie Lian, especialmente las labores domésticas que no se le dan al dios marcial (cortar la leña, barrer las hojas secas, hacer reparaciones). Tiene ingenio para las excusas que terminan tomando a Xie Lian de las manos, de la cintura, abrazándolo o besándolo: darle buena suerte con los dados, protegerlo aquí y allá, o compartir poder espiritual que el otro necesita constantemente para cosas básicas como comunicarse con los oficiales a través de la red celestial. Aunque conoce mucha historia y aprende idiomas antiguos fácilmente, su caligrafía ahuyenta a cualquiera. Los oficiales del cielo le temen, y lo juzgan de astuto, arrogante e impredecible. Ignoran que es un hombre sensible, inteligente y vulnerable ante la presencia de Xie Lian, a quien llama Gege (algo así como "querido hermano mayor"), y quien es la única persona a quien obedecería ciegamente, y a quien intenta acompañar, proteger y defender en toda situación peligrosa e inesperada. Hua Cheng es, entre dioses, mortales y fantasmas, el único ser capaz de comer sin hacerse daño las preparaciones de Xie Lian, y no cabe duda de que lo hace para hacerlo sentir bien.


¿En qué se parecen?

Su destreza marcial. Son invencibles. Quien se enfrenta a ellos, desiste o es vencido. Sus habilidades para la lucha son comparables entre sí y se reflejan en diferentes momentos de la historia. Por ejemplo, cuando Xie Lian rescata al chico que cae de la muralla, continúa la lucha con su oponente, que en ese momento ya no estaba actuando sino peleando con él de verdad (HOB 2, 298-302). Cuando Xie Lian cae al Hoyo de los pecadores, Hua Cheng lo atrapa y continúa el enfrentamiento con el General Kemo con él en brazos (HOB 1, 294-97). En estos actos de caída y rescate se revela la identidad del que rescata. Xie Lian pierde su máscara de oro y Honghong-er (luego Hua Cheng) ve el rostro del príncipe. Aunque en el oscuro Hoyo de los pecadores Xie Lian no ve a quien lo atrapa, al tocar su cuello y su cara se da cuenta de que no es el chico San Lang quien lo rescató, sino alguien más fuerte y poderoso, que solo puede ser el rey fantasma, Crimson Rain Sought Flower.

Su inteligencia. Los casos que enfrentan juntos, aunque requieren acción, son principalemente enigmas que deben ser descifrados a través del razonamiento, no del enfrentamiento físico. La capacidad de inferencia de ambos puesta al servicio de las tareas u objetivos de Xie Lian, terminan exponiendo el infausto pasado y la corrupción de muchos oficiales de la alta corte del cielo. Cabe decir, que argumentando entre sí, Hua Cheng hace polvo a Xie Lian.

Su compás moral. Xie Lian tiene un sentido de justicia que le permite imaginar que todas las personas (humanos, dioses o fantasmas) son iguales, en un mundo que le grita en la cara lo contrario. Por eso para él cada vida es valiosa, a no ser que sea un peligro para los demás. Hua Cheng, beneficiario de este principio, también es regido por una idea moral: hacerle justicia a Xie Lian. Como el dios marcial teme ofender a los demás, pero no le importa si lo ofenden y no hace nada al respecto cuando ocurre, es Hua Cheng quien reacciona en su lugar. La mala fama de Crimson Rain Sought Flower en la corte del cielo se debe a que nadie examinó las causas de los ataques que muchos de los oficiales recibieron de él. Como el sentido de justicia de ambos apunta a algo diferente, lo mejor sería sugerir que es necesariamente complementario. Lo que Xie Lian hace por los demás es posible en la medida en que Hua Cheng hace cosas por protegerlo a él. Lo que logran juntos es por la presencia mutua.

Pero por separado, cada uno muestra un sentido de responsabilidad que atraviesa la novela. Xie Lian quiere salvar al mundo, y ante sus fracasos, se castiga a sí mimo, porque así ve el asumir la responsabilidad de sus actos. La culpa. Hua Cheng, en cambio, se hace responsable del caos que crean los otros para tratar de controlarlo. Para conseguirlo hace cosas poco honrosas, sin nada de culpa.

Lo que predomina, sin embargo, es el apoyo de Hua Cheng a las decisiones de Xie Lian. Lo admirable en cómo lo sigue es que no lo hace para que Xie Lian lo admire a él, sino para que otros reconozcan y vean a Xie Lian como él lo ve. Para Hua Cheng, Xie Lian es más valioso que el mismísimo emperador del cielo, Jun Wu, y se da a la dura tarea de convencerlo de que sí lo es. Pero en el camino, se ocupa de que todos los oficiales del cielo también lo vean.

Jun Wu le asigna a Xie Lian la tarea de detener a todo fantasma que pueda salir de Mount Tonglu como una calamidad. Es ahí donde se formaron, en distintas épocas, Crimson Rain Sought Flower y Black Water Who Sinks Ships como fantasmas de devastación, reyes fantasma de la tierra y del agua, respectivamente, tras el brutal genocidio de los demás fantasmas que entraron con ellos a Mount Tonglu. Muchos entran, solo uno sale. Xie Lian asume esta tarea porque Hua Cheng se ofrece como su guía en Mount Tonglu y Jun Wu acepta sus condiciones para acompañarlo. Durante la misión se encuentran a otros oficiales del cielo. Avanzando por el territorio fantasma, Xie Lian comienza a reconocer un reino antiguo que su mentor mencionó una vez, pero del cual él nunca encontró registros escritos. Al recorrer el reino de Wuyong, Xie Lian descubre una narrativa que se asemeja a su vida de un modo escalofriante y decide que en vez de solo detener a los fantasmas más fuertes, es necesario investigar más acerca del origen de este rito de creación de reyes fantasma, del rol mismo, y de los poderes que lo hacen posible, con la intención de acabar con el fundamento y evitar la formación de nuevos reyes fantasma (HOB 5, 178). ¿Por qué solo aplacar una situación, cuando se puede acabar el problema de raíz?

A esto, el General Pei Ming, a quien Xie Lian ofendió en una misión anterior, responde que si Hua Cheng no descubrió nada durante su ordalía en Mount Tonglu, no deberían perder el tiempo en investigar. Hua Cheng responde: "I didn't make any such discoveries because my talents are dull and my abilities limited. Besides, last time, I was too busy killing. The results will be different if gege takes the lead on this investigation" (HOB 5, 179-180). El resultado de la investigación --doloroso para todos- es que efectivamente se halla la causa de este rito y se detiene la creación de un nuevo rey fantasma. Xie Lian, al finalizar esta misión, ya no es el hazmerreír de los tres reinos, sino reconocido como el más poderoso de los dioses marciales. Pero no hubiera podido lograrlo sin la presencia de Hua Cheng para alentarlo constantemente.

Esta es, sin lugar a dudas, la novela más romántica que he leído jamás.

Adoro a Xie Lian. Adoro a Hua Cheng. Adoro a Hualian, como se los conoce en el fandom de la obra.

Heaven Official's Blessing es una combinación perfecta de fantasía, artes marciales y amor masculino, que atrapa y no da tiempo de pensar por qué. Pero claramente son los valores de un amor duradero los que atrapan: gratitud, admiración, consideración, reciprocidad, paciencia y constancia, para empezar.


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Mo Xiang Tong Xiu. Heaven Official's Blessing: Tian Guan Ci Fu. 1. Seven Seas Entertainment 2021

-----. Heaven Official's Blessing: Tian Guan Ci Fu. 2. Seven Seas Entertainment 2022

-----. Heaven Official's Blessing: Tian Guan Ci Fu. 3. Seven Seas Entertainment 2022

-----. Heaven Official's Blessing: Tian Guan Ci Fu. 4. Seven Seas Entertainment 2022

-----. Heaven Official's Blessing: Tian Guan Ci Fu. 5. Seven Seas Entertainment 2022

-----. Heaven Official's Blessing: Tian Guan Ci Fu. 6. Seven Seas Entertainment 2023

-----. Heaven Official's Blessing: Tian Guan Ci Fu. 7. Seven Seas Entertainment 2023


Otras versiones:

Donghua disponible con subtítulos en español en Netflix, y  doblado al inglés en Cruchyroll

Manghua disponible en inglés y español en Bilibili Comics

Webnovel traducida al inglés en ReadNovelFull.






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