Entradas

Mostrando entradas de enero, 2026

Lana: la cocina de Cassandra

[Viene de Lana: el apartamento de Cassandra ] LANA CHICAGO, IL 1990 LA COCINA DE CASSANDRA   Cassandra recibió la pregunta con una sonrisa enorme. Suspiró. Hizo un arco ojival con los ojos. Lana siguió el arco y la llevó a mirar una repisa llena de pequeños frascos raros y latas de tés exóticos.     —Tú puedes vivir tu vida como si leyeras una historia —dijo Cassandra—, prestando atención a los lugares, los detalles, a las personas y a los conflictos, si los hay. No siempre hay conflictos en una historia. Para leer tu vida o una narración, una historia, debes ser paciente: la paciencia es el mejor camino para hallar la verdad.  Sólo andando sin atajos se disfruta la llegada. El desenlace de un episodio o ese punto de llegada intermedio si no es el fin de algo, se hace significativo y se puede evaluar si valió o no la pena tanto sube y baja, tanto encuentro y desencuentro, tanta pérdida y ganancia, tanta pasión o pusilanimidad, tanta entrega y tanto recogimient...

Lana: El apartamento de Cassandra

LANA CHICAGO, IL 1990 EL APARTAMENTO DE CASSANDRA Y MARGARET          Margaret estaba leyendo en el sofá, con una libreta de apuntes sobre las piernas lisas, recién depiladas. Tenía el pelo recogido con un lápiz. En una mano un libro, en la otra un abanico español. —¿Qué estás horneando, Love ?—preguntó Margaret con parsimonia. —No es mi cumpleaños todavía. Más tardó en decirlo que en juzgar la broma de asnal y arrogante. Con el abanico marcó la página que leía. Cerró el libro y lo puso con la libreta en la mesa del café.  —¿Quieres que te ayude?—ofreció, pero lo que quería  era saber qué ocasión especial ameritaba prender el horno poco después del desayuno. Con la boca llena de masa de galletas, Cassandra hizo un sonido que podía ser una respuesta monosilábica larga o bisilábica, pero sin duda misteriosa. —¡Mis favoritas! —dijo en su voz altisonante. —¿Estás haciendo Mother Cookies para mí? —Tenemos una invitada hoy —dijo Cassandra, ponién...

Lana: Department of Children and Family Services

LANA CHICAGO, IL 1985 When Lana was escorted to the DCFS office, where a social worker and a psychologist waited for her, the first thing she saw was the solitary frame of a tall African American man. The previous foster families she had met were traditional couples. To Lana, it was intriguing to see a potential single parent, and she wondered if there could be a mistake. “Here she is”, said the social worker, Mrs. Lynn. The man turned his whole body to see her. “Hi”, said he, kneeling to be at Lana’s level. “Good morning”, said Lana. “My name is Joseph. Joseph Castillo”, said the man, pronouncing his last name in Spanish. “Cas-tee-dgo? Not Cas-teel-loh?” “That’s right. Castillo.” “Are you supposed to be an uncle of mine, or somethin’?” “I am your father.” “My father?” asked Lana with distrust in her eyes. “You look young. How old are you?” “I’m 27.” “Twenty-seven! You were young when you became a father, then.” Joseph smiled with a smile that charmed Lana instantly. “You are handsome,...